AUTOR: Andrés
COMENTARIO: Nuestro Patrimonio Natural: En los últimos años, no son pocos los trabajos de investigación, los artículos de opinión y pronunciamientos públicos que expresan con claridad los niveles severos de degradación que padece el paisaje, físico y social, del Archipiélago Canario y de la isla de Tenerife, en particular.
El crecimiento económino, la fuerte presión demográfica y Edificatoria, la deficiente disciplina urbanística y territorial, las Arraigadas prácticas especulativas y la explotación desmedida de recursos escasos con visión temporal del corto plazo, entre otros factores, constituyen las causas de una gran paradoja: Tenerife registra una mayor prosperidad, cuyo incalculable precio habrán de pagar generaciones futuras.
Hay que replantearse un modelo de desarrollo productivista y consumista más sostenible. Esto significa que la producción y el consumo deben planificarse, reconociendo las limitaciones que impone el medio; disminuir la generación de residuos y controlar la ocupación irracional del territorio. En cualquier caso, por lo que respecta a nuestras Islas, se debería materializar un replanteamiento del estilo de vida que sea compatible con una noción de "Isla" diferente de la actual, la cual se parece más a un inmenso Garaje o a un Solar o Parcela que espera impaciente su Urbanización.
Por fortuna, cada vez más personas se organizan para defender su derecho a mantener, y aún recuperar, otro modelo de Isla que, aunque no hubiera sido nunca un paraíso, tienda a ser, al menos, un lugar donde se pueda vivir con dignidad y armonía con el medio.
Feliz Año 2007.
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